sábado, 3 de septiembre de 2011

YMA SUMAC - INCA TAQUI - CHANTS OF THE INCANS


Año: 1953
País: Perú
Género: Huayno.World-music
Puntuación: ▲▲▲▲▲

Esta vez encontramos a una Yma Sumac de basamento huayno explotando este género a lo largo de sus siempre interesantes recursos vocales e histriónicos en un trabajo de carácter intimista que consigue reproducir el encanto y candor de la música vernácula peruana.



El magistral arreglo de cuerdas dota al disco de una calidez y sutil colorido que lleva a una Yma Sumac a un canto sentido, humano, en un estilo conmovedor que desnuda su alma y nos fragiliza en su sublime voz. "Cumbe-Maita (Calls of the Andes)" emplea ejercicios magistrales vocales con una Yma totalmente inspirada y mística, empleando su inigualable factura vocal para guiarnos en un sensorial corte de intriga y exuberancia instrumental.

"Incacho (Royal Anthem)" es un profundo corte que comienza con una Yma emulando el sonido de la quena en un sutil fondo de cuerdas y en frases en quechua acelerando el tempo en su parte final, acentuando el exotismo que evoca este calado trabajo discográfico; "Chuncho (The Forest Creatures)" expone muy interesantes y adelantados experimentos vocales de Yma Sumac al buscar evocar criaturas extrañas de la fauna serrana y selvática conforme evoca el titulo, en su fantasía conjurando criaturas mágicas y recónditas inmortalizadas en fascinantes leyendas autóctonas.


De entre lo mejor del disco destaca "Llulla Mak'ta (Andean Don Juan)", colorido huayno con una preciosa melodía y una fulminante Yma alejándose del intimismo de los primeros cortes en reflexiones sobre nupcias contraida; "Malaya! (My Destiny)", intenso huayno con matices de festejo que rebosa en su conseguida acústica que reluce majestuosidad de estos géneros peruanos.

Culmina la nostálgica "Ripui (Farewell)", con intro en quechua en tristes textos sobre la muerte en un tono romántico y una conmovedora Yma Sumac que realmente provoca lágrimas en su agonizante solo vocal con una sorpresa en la parte final vocal emulando el tic-tac del reloj: que más se puede decir, de hecho me es imposible reflejar el encanto y fascinación que despierta esta mujer con su voz; Simplemente basta escucharla para caer fascinado.

YMA SUMAC - VOICE OF THE XTABAY


Año: 1950
País: Perú
Género: Exotica.World-Music
Rating: ▲▲▲▲▲


Única e inmaculada, la prodigiosa voz de Yma Sumac deja perplejo a cualquier oyente poco o muy instruido en los terrenos de la música en general. Su amplio registro vocal le permitiría tanto alcanzar notas graves como agudas, lo cual se traduce en el oyente como una deliciosa variedad de recursos vocales fascinantes e innovadores que van desde hermosas melodías vocales en inspirados cantos y textos hasta conseguir filtrarse en los fondo orquestales como si fuera un instrumento más dotado de personalidad y presencia histriónica.

Además hay que destacar la composición de su esposo Moisés Vivanco quien consigue elevar al disco a un majestuoso corte épico lleno de intensidad y grandilocuencia vanguardista acentuando así el gran talento de una joven Yma Sumac.



Su propuesta aúna con originalidad huayno y arreglos orquestales, Yma se inspira de las profundidades más recónditas de nuestra sierra, se empapa de toda su sabiduría y su folklore, se convierte en una ninfa de los Andes, risueña, intensa, libre recorriendo las extensas montañas con un cielo azul despejado y un sol brillando de alegría y con esplendor ante los cálidos cantos de nuestra inocente artífice; y "Monos (Monkeys)" es una deliciosa pieza de conjunción latina guaguancó y arreglos orquestales de arpas, violines y flauta logrando una exhuberancia de matices sonoros de lo más conseguido del trabajo.


Este descomunal trabajo culmina con la intensa "Xtabay (Lure of the Unknown Love)", majestuosa pieza de agonía sentimental en percusión tribal que cierra este magistral trabajo discográfico de los cincuenta; y sería tan solo el primero de toda una aventura de fastuosidad y opulencia histriónica por parte de nuestra ilustre Yma Sumac; todo un ícono de la vanguardia musical.

viernes, 2 de septiembre de 2011

PORCUPINE TREE - FEAR OF A BLANK PLANET 2007

Otro de los grandes y más sobresalientes trabajos de la decada, esta vez con la banda de Steve Wolson dándonos este magistral trabajo que auna el progresivo y hard rock de calado tacto melódico y majestuosa ejecición.

Si de por sí nos deleitraon con sus previos trabajos a lo largo de los noventa con su postura psico-progresiva; este trabajo probablemente sea el que mejor ejemplifique su histrionismo y calidad sonora tras la ejecución de estupendas piezas que exhiben su ascendencia pink-floydianae n la elaboración de texturas progresivas, sin alejarnos de King Crimson y el hard rock de Rush.

Su propuesta acierda en su contexto intenso y angustioso sobre un adolescente perdido en la soledad que se la pasa encerrado refugiado en los videojuegos y el internet dibujandonos así un arquetipo contemporaneo de nuestra realidad.

La propuesta es de lujo, al llevarnos por memorables pasajes de impecable fondo instrumental como "My Ashes", hermosísima pieza de risueños areglos de violines que acentuan la inquietud y confusión del protagonista ante una realidad que no logra comprender y ante la que se ve resignado a vivirla sin encanto ni ilusión.

"Fear Of A Blank Planet" es más agresiva y acentua la velocidad con la que el adolescente se aburre y pasa de una cosa a otra; nada lo llena ni satisface, lo tiene odo epro le es exiguo, esto en un intenso fondo instrumental de hard-rock de corte épico.

Sigue la demoledora "Anesthetize", una extensa pieza de diecisiete minutos llena de sofisticación progresiva que soprende con sus texturas y matices tan conseguidos que hacen de este corte uno de los jejores del dsico (sino el mejor).

"Sentimental" nos muestra el eterno temor a envejecer, en un lento corte d ténue voz que contrasta con las dos majestuosas piezas finales "Way Out Of Here" y "Sleep Together", dando un derroche de rock progresivo del más alto calibre.

Profundo trabajo que maravilla en sus mesmerizantes surcos de herencia progresiva setentera.

ARCADE FIRE - FUNERAL 2004


Grandioso disco lleno de romanticismo y sentimentalismo que enamora en sus inmaculados surcos y sus melancólicos pasajes insturmentales de herencia psicodélica, glam, dream y new-wave.


El colectivo musical consigue conjurar en su rica variedad de instrumentos hermosas pastosidades sonoras llenos de texturas y coloridad que deslumbran los oidos del oyente amante de los sonidos armónicos y las estructuras de rebosantes texturas sonoras.

Así entonces destacan el primer corte del disco "Neighborhood #1 (Tunnels)", con hermosísima intro dream-pop (con cierto aire al "I Wanna Be Adored" de los Stone Roses) y una gloriosa conjuración insturmental de inmaculada sensibilidad que acelera en los memorables estribillos de demoledora melodía en sus bellísimos textos sobre un amor prohibido que conmueve en su intenso y sentido clamado de angustia y expresión humana sobre el amor.

"Neighborhood #2 (Laika)" muestra una marcada tensión en el elaborado muro de fondo instrumental en un angustiante corte de fulminante intensidad muy bien balanceada con armoas franceses que emanan los acordeones y la sutilidad de su melodía que transporta nuestras mentes en una triste y desventurada aventura en textos sobre una afligidad situación familiar.

Luego de la intensidad de estos dos cortes cae "Une Année Sans Lumière", una preciosa balada lenta de encaotnadores cuerdas con una gloriosa melodía pop que embriaga en su refrescante coloridad que parece evocar ténues rayos luminosos de uan vespertina mañana es sus memorables acordes, y que acelera en su parte final manteniendo esa nostalgia que evoca en su mesmerizante atmósfera.

"Neighborhood #3 (Power Out)" roza con el post-punk de los ochenta, con un aguerrido fondo de sudorosa intensidad que contrasta con la triste "Neighborhood #4 (7 Kettles)", melancólico corte con textos sobre la desilución que ocasiona darse cuenta de que el tiempo ha pasado y los sueños, las ilusiones que alguna vez uno tuvo se ven cada vez más y más lejanas hasta no ser más que inocentes recuerdos que solo quedaron en la mente. Un conmovedor corte de encanto acústico acentuado con violines de cierto estilo baroque.

“Crown of love” es astuta, con unos Arcade Fire asombrosos en la conjuración del dramatismo y la intensidad que va intensificandose conforme avanza esta magistral pieza hasta llegar a un impredecible desenlace de cierta querencia dance que permite dotar de intriga a este corte.



La encantadora "Haïti" es una simpática pieza de coloridad y candor musical, seguida por "Rebellion (Lies)", uno de los mejores cortes del disco con construcción art-rock y pretencioso juego del tempo y de emotividad al mezclar pasajes de transfondo lentos con el rítmico y consistente bajo acompañado por persistentes notas de piano en un concepto de resonancia musical que fascina por la sofisticación y el buen gusto que muestra la banda al construir este muy interesante corte.

Para muchos la gran sorpresa de la decada...bueno para mi también, debo confesarlo.

THE WHITE STRIPES - WHITE BLOOD CELLS 2001



Estupendo trabajo discográfico de este nuevo milenio; los White Stripes aunan su querencia blues y garage en un contundente disco lleno de descarga pixiana y abrasivo noise deudor tanto del blues-rock de los sesenta como de las direcciones en decadas posteriores de un rock más minimalista y de originalidad empleando elementos básicos y fundamentales del rock.

Adelantándose al movimiento revival que caracteriza a la primera década del siglo XXI, los Stripes consiguen elaborar sofisticadas piezas de blues enraizado en su sonido rudo, duro, macizo y musculado; guitarras estruendosas y sucias, un Jack White insuperable en su estilo vocal desenfadado y lleno de recursos, y un garage que rebosa en su lo-fi dan como resulta este grandilocuente trabajo que cómodamente resalta entre lo más interesante y rescatable de la decada.

Su estilo musical posee una considerable herencia del sonido pixiano de fines de los ochenta, esto se aprecia tanto en sus recursos vocales como en sus textos. Además de la notable huella del blues-punk de Gun Club. Basta con escuchar las magistrales "Dead Leaves And The Dirty Ground", corte que da comienzo al trabajo en uno de los momentos más espléndidos del disco por ese riff ácido de herencia zabbathiana y zeppiana; "I'm Finding It Harder To Be A Gentlemen" que fascina con esa conseguida melancolía blues en un más que acertado Jack White en la parte vocal; más Zabbath en "Expecting", esta vez con un enfoque a lo Pixies; el hard-rock duro y caótico a lo Budgie de "The Union Forever" con un orgásmico Jack White en la parte vocal excomulgando con ferocidad y rabia en un estilo vocal a lo Gordon Gano; "Offend In Every Way", una joya blues-rock de exhuberante guitarra eléctrica cortesia de este talentoso hombre que nos sorprende por su alta sofisticación y su talento de encantar con su majestuoso empleo de la guitarra eléctrica y el bajo; y "Now Mary" otra genial pieza de gustosa y meritoria melodía.

Los Stripes también sorprenden en estupendas piezas country con orientación al flok-pop de Violent Femmes, "Hotel Yorba" es así uno de los mejores cortes de conjuración campirana que asombra por su minimalismo; "We're Going To Be Friends", balada country-folk que conseguidad emotividad; y el blues y country-rock de "The Same Boy You've Always Known".

Ni que decir de los ejercicios minimalista como "Little Room", soberbia pieza con un White en la parte vocal acompañado sólo por su fémina baterista mostrando la originalidad y calidad histriónica de la banda.

En fin, un goce del rock más básico que rescata ese encanto innato de las cuerdas, la batería y la voz de esta banda.



NEUTRAL MILK HOTEL - IN THE AEROPLANE OVER THE SEA 1998



Para muchos uno de los mejores trabajos de los noventa, para otros quedó arruidano tras su pretención lo-fi y noise que desentona en más de un corte forzando una clara agresividad en un álbum basicamente de basamento folk.

Lo cierto es que este segundo disco de la banda también despierta bastante interes al exhibir a un Jeff Mangum vocalmente exhorcisando sus demonios internos en un estilo crudo y directo de textos abstractos que si bien resultan fascinantes para unos y demasiado pretenciosos para otros, logra convencer con la pasión cual poseido con la que descarga sus melodías a lo largo de este trabajo.

Así entonces queda destacar "The King of Carrot Flowers, Pt. 1", sin percusión, corte acústico de simpática melodía y arreglos instrumentales en el fondo de pastosa texturas folk-psicodélicas. "King of Carrot Flowers Pts. 2 & 3" nos ofrece una estructura más art-rock, arriesgada en su buscada intensidad y su clara influencia velvetiana.

"Two-Headed Boy" con su clara postura lo-fi en un corte de crudeza vocal y desgarro emocional al presentarnos solo voz y guitarra que se amalgaman y consiguen llenar la atmósfera sonora en su minimalismo. Su pretensión por momentos me hace recordar a los Pink Floyd en "Jugband Blues", claro ejemplo de esto resulta "The Fool", un corte más contundente claro, que nos permite ver la orientación oscura y fúnebre de su sonido.

"Ghost" es uno de los mejores cortes que consigue una bizarra melancolía en esa mezcolanza art-rock que asatla nuestros oídos en un impredecible corte que consigue exhaltar emociones en su acertado trato melódico y manejo de la intensidad

Puede que tome algo de tiempo, pero este disco logra convencer en su alucinado bullicio que consiguen despertar emociones y sensaciones de inestable placer sonoro.

YO LA TENGO - I CAN HEAR THE HEART BEATING AS ONE 1997

Interesante propuesta de la banda americana, que en su estilo independiente menos acessible consiguen elaboran bellos pasajes que hacen que uno se pierda en sus melancólicos surcos de hermosura y sofisticación.


Tras unos muy recomendable y meritorios trabajos de fines de los ochenta y la primera mitad de los noventa, la banda expande su propuesta al conjurar géneros musicales menos recurrentes por ellos en su piezas como el punk, el noise y los recursos electrónicos. Todo esto con buen gusto y acierto melódico que da como resultado uno de los disco más memorables de la segunda mitad de los noventa.

A destacar entonces la instrumental "Return To Hot Chicken", corte que da incio al trabajo en melancolía folk con bellísimo arreglo de cuerdas; "Moby Octopad" que parece evocar a sus contemporaneos Radiohead en un sofisticado estilo de discreta psicodelia; noise en "Sugarcube"; ejercicios atmosféricos post-rock de densas texturas en "Damage"; el folk sesentero de "Stockholm Syndrome" con cierta reminiscencia a lo Grateful Dead; los arreglos electrónicos en "Autumn Sweater"; exploraciones sensoriales de descubrimiento ambient en "Green Arrow"; letárgicos cortes de seducción folk en "One Pm Again" (con cierto estilo a lo Dire Stairs); el delicios bossanova lleno de coloridad y luz en "Center Of Gravity"; y ejercicios más agresivos en construcciones post-rock con orientación krautrock en "Spec Bebop".

Nunca autocomplacientes, los Yo La Tengo aciertan al explorar por nuevos terrenos y nos regalan estas magistrales piezas llenas de encanto y hermosura atemporal.