lunes, 17 de octubre de 2011

THE MAZE - ARMAGEDDON

'...where will you be on the day of ARMAGEDDON???...'



Año: 1968
País: Estados Unidos
Género: Heavy Prog
Puntuación: ▲▲▲▲▲

Canción favorita: "Happiness"


Otro de los inmaculados legados provenientes de la costa oeste; los Maze fascinan con este su único trabajo discográfico que registra tanto su ascendencia sanfranciscana de bandas contemporáneas como los Doors, Iron Butterfly, los Byrds y cierta oscuridad a lo Afterglow sorprendiendo en un oscuro y atractivo sonido heavy-psychedelic.

Su propuesta se adentra ya en los terrenos del heavy-prog derivado del ácido psicodélico del 67 en una dirección más robusta y atmosférica, de ambientes lúgubres y funestos como lo exhibe su primer u magistral corte “Armageddon”, intensa y desesperanzadora pieza de conseguida desolación sonora que penetra los sentidos en su tétrica y mesmerizante textura atmosférica que simplemente uno no quiere que acabe nunca.

Sus texturas terminan fulminando al buen conocedor de la psicodelia sanfranciscana; conseguidas piezas de nutrida luminosidad envueltas en pastosas nubosidades ácidas de principal referencia a unos Doors del “Strange Days”; sorprenden así con los delirantes teclados en la letárgica y depresiva “I'm So Sad”; contrastando con la estupenda “Happiness”, deliciosa píldora psicodélica de irresistible escucha y resonancia ácida a lo Iron Butterfly; y la alucinante “Whispersing Shadows”, con magistral solo de intro heavy-psychedelic.

Una de las mejores piezas del disco es la deslumbrante “Dejected Soul”, demoledor corte de suculenta psicodelia ácida tan rica en robustez como en resonancia, provocando un trance lisérgico mental de intensas exploraciones alucinógenas; y la sentida “As For Now” derritiéndonos en sus nostalgias y lamentos lanzados al viento cierra con broche de oro este impecable y memorable trabajo discográfico proveniente de una fértil California del 68.

La reedición contiene además dos notables cortes de la formación anterior llamada Stone Henge, los cortes son la simpática “Right Time” y la estupenda “Rumors”, mostando su querencia byrdiana.

domingo, 16 de octubre de 2011

THE KILLERS - HOT FUSS

'...somebody told me you had a boyfriend
who looked like a girlfriend that I had in February of last year...'




Año: 2004
País: Estados Unidos
Género: Indie
Puntuación: ▲▲1/2

Canción favorita: "Somebody Told Me"


Provenientes desde las áridas y pecaminosas tierras americanas de Las Vegas llegan los Killers, cuarteto musical envuelto en el contexto indie.post-punk-revival de mediados de la primera década del 2000 que si bien no inventan nada, por lo menos se defienden en algunos muy disfrutables cortes nada carentes de encanto melódico.

Si bien poseen un respetable bagage musical que se aprecia desde el post-punk de los Cure ochenteros, la new-wave electrónica a lo New Order y Depeche Mode, un enfoque comercial a lo U2,  y el marcado brit-pop noventero que influyó considerablemente en su sonido; su falta de contundencia y orientación en la construcción musical termina haciendo de este “Hot Fuss” poco memorable y carente de encanto e interés en reescuchas; aunque hay que mencionar su capacidad de construir intensidades instrumentales lo suficientemente sofisticadas como para despertar interés y atracción sonora.



De lo destacable definitivamente resalta su primer single “Somebody Told Me”, ávido corte de genial intensidad rítmica y pastosidad conseguida en los teclados de su vocalista Brandon Flowers (pieza clave de su sonido), en un animado corte que provoca tanto bailarlo como cantar esos astutos textos y vivirlo en su altiva velocidad rítmica; “Jenny Was A Friend Of Mine” es un atractivo corte de intrigante textura sonora y textos sobre un misterioso asesinato; una cierta reminiscencia morrisseyana en el post-punk de “Smile Like You Mean It”; y la balada “Mr. Brightside”, de obsesivos textos de infidelidad y celos enfermizos en un corte FM de conseguida intensidad por ahí evocando a unos nuevos románticos Duran Duran.




El resto del disco, escuchable aunque derivativo, resaltando las incisivas cuerdas en “Andy, You're A Star”, o la superflua “Glamorous Indie Rock & Roll” despertando cierto encanto melódico en sus primeras escuchas, el resto, bueno sólo para fanáticos.
 

KASABIAN - EMPIRE

'...you come to take me away
like a little white rabbit from yesterday...'


Año: 2006
País: Reino Unido
Género: Indie
Puntuación: ▲▲1/2

Canción favorita: "Me Plus One"



Tras un muy disfrutable disco debut, los Kasabian vuelve a batalla dos años después de lanzar su disco debut con este “Empire”; disco que sigue la oferta derivativa de su predecesor en conjurar pasajes psicodélicos y space en una dirección influenciada por el sonido de Manchester, los ejercicios krautrockianos y la repercusión del britpop noventero.

Si bien resultan derivativos; al igual que en su primera oferta consiguen revestir a varias de sus piezas con la suficiente sofisticación como para no pasar desapercibidos en una masiva suerte de intrascendente reciclaje post-punk-revival camuflado bajo en nombre de indie.rock.

De lo más disfrutable, destaca el single “Empire” con su construcción ochentena post-punk y sus siempre acertados recursos atmosféricos de cierta querencia medieval que no desentonan y generan un atractivo contraste cuasi-industrial; “Shoot The Runner” con progresión glam a lo Bolan en un entretenido corte de enérgica guitarra eléctrica y vigorizante sección de batería (presentando a su nuevo integrante Ian Matthews); “Me Plus One” mostrando su bagage musical en un corte de estilo psicodélico sesentero beatleniano bastante apreciable de textos no muy conseguidos pero de muy meritoria construcción de la intensidad llegando a su clímax en el orgasmo de violines en su parte final; “Sun Rise Light Flies” mostrando su influencia de Oasis; o “Seek & Destroy” con evocaciones al krautrock germánico en un simpático e inofensivo corte.




El resto de canciones redunda en lo previamente explicado con menor contundencia y encanto, si bien por ahí logran expandir su propuesta en experimentaciones bastante aguerridas y arriesgadas como en la estridente “Apnoea” o en la pretenciosa “The Doberman”, la falta de consistencia y la poca sofisticación en estas las hacen poco memorables en reescuchas.

KENT - DU OCH JAG DÖDEN

'...jag var länge ensam enda barnet
ett monster underst i en hembyggd våningsäng...'


Año: 2005
País: Suecia
Género: Alternative
Puntuación: ▲▲▲▲

Canción favorita: "Den Döda Vinkeln"


Muy destacado trabajo de una de las más representativas bandas de la Europa escandinava. Su propuesta fascina por su fijación en la melancolía y la tristeza melódica que capturan en su atmósfera sonora introspectiva y envolvente.

Con ascendencia al krautrock sensorial, ciertos pasajes progresivos, el post-punk de orientación noventera a lo Depeche Mode y cierto matiz industrial; su oferta acierta al ensombrecer los textos y el sonido en este trabajo de referencias líricas a la muerte, la depresión y la soledad.

Sorprenden tanto con fantásticas ejecuciones de rock acompañados por atmosféricos sintetizadores como en “400 Slag”; secciones más rítmicas como en “Du Är Ånga”; ejecuciones más aguerridas con aromas arena-rock y meritoria construcción melódica en “Palace & Main”; y deslumbrantes concepciones sensoriales art-rock como en la brillante “Max 500”, uno de los más originales corte que la banda ha ejecutado en su carrera y que sorprende por la mística que desenvuelve esta atmósfera que evoca terrenos bélicos y apocalípticos de desolación humana.



Mas son las baladas las que se llevan los aplausos al conseguir una calada sensibilidad que simplemente provoca lágrimas en sus ejecuciones melódicas; así destacan la bellísima “Järnspöken”, lento corte en cuerdas acústicas inmortalizado en la sentida y melancólica voz de Joakim Berg; “Rosor & Palmblad” con enternecedor trato de la intensidad acentuada por las nostálgicas notas de piano de Markus Mustonen; “Du Var Min Armé” con sorprendente trato atmosférico en una impecable pieza de memorable luminosidad sonora y evocaciones intimistas; y “Den Döda Vinkeln”, depresiva pieza de muy meritoria construcción y trato melódico.

No se podría esperar menos de esta gran banda sueca.

sábado, 15 de octubre de 2011

WHITE WILLOW - TERMINAL TWILIGHT

'...up where the sky is not aubum but blue
I'd like to go there with you...'


Año: 2011

País: Noruega

Puntuación: ▲▲▲1/2

Canción favorita: "Snowswept"

 
Muy grata sorpresa proveniente desde Noruega; los White Willow nos ofrecen su siempre interesante propuesta progresiva art-rock que aúna tanto expresiones artísticas experimentales como ascendencias jazzistas y progresivas en una envoltura que va desde el folk melódico hasta pretenciosos arreglos orquestales.


Y este su sexto trabajo de estudio nos envuelve nuevamente es sus ricas atmósferas llenas de fascinantes texturas sensoriales y luminosidad musical empleando tanto los arreglos convencionales de notas de piano, cuerdas acústicas y eléctricas, flautas y mellotrón, como el empleo de acertados sintetizadores dotando a la piezas de mayor profundidad e intensidad.

Ecos de Rennaisance y King Crimson entre otros, revestidos de la exuberancia y el misticismo del sonido nórdico proveniente del norte de Europa. Empieza con la cautivante “Hawks Circle The Mountain”, inhóspita experiencia art-rock que ambientaliza cierta oscuridad de reminiscencia a lo Björk y que se va agudizando con penetrantes guitarras eléctricas en un muy disfrutable corte con marcada ascendencia progresiva setentera y buen dominio de la orientación musical.

La suave voz de Sylvia Erichsen mima los oídos en la melódica “Snowswept”, con embriagantes recursos sensoriales y un mesmerizante trasfondo musical relajado y calmado que llega a su clímax en su enganchante parte final; “Kansas Regrets” comienza con mística cuerdas que van capturando la atención en una triste y melancólica atmósfera baroque-folk muy bien cuidada; y “Red Leaves”, destacado corte art-rock de pretensiones épicas que consigue llegar a su clímax de intensidad en ese magistral pasaje de teclados cortesía de Lars Fredrik Frøislie.



Más de su propuesta artística en la destacada construcción instrumental de “Natasha Of The Burning Woods”, mostrando su manejo de la intensidad en un corte que comienza en un estilo folk sensorial minimalista y que va armándose y nutriéndose en una textura colorida y altisonante; y “Searise” ya es progresivo atmosférico, en un ambicioso corte que ofrece una rica variedad de pasajes instrumentales con diferentes direcciones e intensidades recalcando así la luz creativa y la sofisticación del género progresivo.

YMA SUMAC - MAMBO!




Año: 1954
País: Perú
Género: Exotica.World-music
Puntuación: ▲▲▲▲▲

Probablemente su propuesta más agresiva y arriesgada. Una incandescente Yma Sumac nos regala un exquisito banquete de mambo y jazz con postura exotica comulgando además de sus sofisticados y grandiosos recursos vocales, su querencia por los sonidos latinos provenientes de las islas céntricas de América; el mambo, a la voz de una Yma inspirada en su exotismo y su coloridad, buscando filtrar sus recursos vocales en esas irresistibles texturas tan ricas en sonoridad y vida, consiguiendo así su más representativo y contundente expresión musical a lo largo de su muy recomendable discografía.


Una sorprendente Yma nos regala así más de su majestuoso registro vocal fascinante tanto como contralto como en su caprichosa variación melódica que vira desde estruendosos sonidos de bravura rítmica del género que buscan acentuar la intensidad de las trompetas, como los agudos solos vocales que emergen de su prodigiosa garganta.

De entre lo más destacable hay que mencionar la contundente “Bo Mambo”, soberbio ejemplo de la deliciosa mistura armónica en una fluida comunicación musical que nos va introduciendo a la oferta del trabajo discográfico; “Taki Rari”, una estupenda pieza más bailable y de deliciosos arreglos de percusión que la dotan de colorido en una embriagante atmósfera jazz; y la poderosa “Gopher”, una de las mejores representaciones de la artista que nos permite apreciar su gran capacidad de inspirarse de la sonoridad instrumental para emanar sus prodigiosos recursos vocales que van desde bruscos golpes vocales acentuados en las ametralladoras trompetas hasta rítmicos ejercicios aderezando el animado compás de la pieza, y ni que decir de sus fulminantes solos y golpes agudos vocales provocando el placer sonoro más exquisito en esta magistral pieza de hedonismo jazz.



Mas es la sabrosa “Malambo No.1”, la que se lleva mis aplausos, en un irresistible y candente corte de construcción más convencional y con una grandiosa Yma tan rica en recursos que dotan al pieza de un orgásmico contraste de su voz en robustos sonidos vocales seguidos de penetrantes solos agudos con tal fluidez y buen gusto que simplemente eleva a su propuesta a una de las más plausibles y deslumbrantes de la talentosa y virtuosa artista.


Además de su enfoque en el mambo y en los estilos caribeños; Yma exhibe una mayor heterogeneidad al filtrar con muy buen gusto en la concepción sonora orientaciones tan fascinantes como los aromas españoles del “Cha Cha Gitano” con evocaciones de corridas de toros y un cierto aire flamenco; o su característica sonoridad andina en “Carnavalito Boliviano”; el pasajes introductoria en percusión tribal y el original trato melódico de rico contraste sonoro en “Jungla” (otra de las mejores piezas del disco);  la fusión de huayno y mambo en “Chicken Talk” con una asombrosa Yma simulando el cantar agudo de un ave; y el jolgorio carnavalesco de la festiva “Indian Carnaval” propician así una de los mejores muestrarios artísticos de la prodigiosa cantante peruana.

lunes, 10 de octubre de 2011

THE ROLLING STONES - LET IT BLEED

'...yeah, we all need someone we can bleed on
yeah, yeah, and if you want it, baby, why don'cha bleed on me all over...'



Año: 1969

Rating: ▲▲▲▲▲

Canción favorita: "Let It Bleed"


Disco definitivo del 69. Y es que este disco consigue registrar la oscuridad y decadencia de una gloriosa época en la historia de la música.

El rock que germinaría como una plataforma para la expresión juvenil y la necesidad de cambio se convertiría en una manifestación cultural y artística a mediados de las segunda mitad de los sesenta, detonando a su máxima cúspide tras la psicodelia y el abuso de sustancias alucinógenas, estamos en 1969, y las cosas sobrepasaron todo límite.


El verano del amor se fue y dio comienzo al 69 con sorpresivos acontecimientos como la disolución de los Beatles, la separación de Hendrix de su manager Chandler,  la muerte de Brian Jones, el festival de Woodsock los conflictos sociales por los derechos civiles tras la muerte de Martin Luther King, y las tumultuosas manifestaciones contra la guerra de Vietman que culminaría fatídicamente junto con el alma libre de los sesenta en Altamont a manos de unos incontrolables Stones, quienes víctimas de sus propios excesos, que tras evocaciones demoniacas de sus trabajos predecesores jamás se imaginarían lo que el destino les tendría preparado.

La atmósfera se pone tensa, una afligida juventud alejada de la inocencia del 67 y de los ideales de paz y amor del 68 se enturbece en la confusión y el desconcierto del 69, y los Stones capturan toda esta sensación de perdición y autodestrucción  en la árida y desoladora atmósfera de “Gimme Shelter”, uno de los más emblemáticos temas que pide a gritos auxilio ante una realidad utópica y caótica.

El disco además reviste su oferta previamente revisada en su predecesor “Beggarrs Banquet” mostrándonos su acertado enfoque por las raíces americanas del rock como en el country de la fulminante versión de “Love Is Vain”; y  la estupenda “Country Honk” con soberbio solo de violín; y la apasionante “You Got The Silver” con un impecable Keith Richards a la voz dotando al corte de sensibilidad humana y fragilidad emocional.

Pero es “Let It Bleed” definitivamente la mejor pieza de este disco; sus mágicas teclas y su embriagante atmósfera aderezada con mordaces textos de inspirada lírica que juega con el morbo y los placeres mundanos.

El disco no puede culminar mejor, “You Can't Always Get What You” comienza con acongojantes coros de ángeles ten un fondo celestial que ilumina los sentidos con su desconcertante calma y paz, para luego recaer con sutileza a espacios terrenales en ese solo de cuerno francés, y un Jagger nos recibe cantándonos que no siempre se puede obtener lo que uno quiere, pero si lo intentamos talvez si lo podamos; armándose con una festiva y jubilosa pieza de pop-rock culminando con gran acierto la parte final del disco, acelerando el tempo en su parte final en una atmósfera que llega a su clímax de intensidad en la vertiginosa parte final de reflexiva sonoridad musical.



Señores, los sesenta se acabaron, mas su alma y su pasión quedarán inmortalizados por la eternidad en los maravillosos trabajos que se grabaron en esta gloriosa época del rock.