viernes, 21 de octubre de 2011

THE LAST SHADOW PUPPETS - THE AGE OF THE UNDERSTATEMENT


Año: 2008
País: Reino Unido
Género: Indie.baroque-pop
Puntuación: ▲▲▲▲

Vaya sorpresa que nos tendría preparada la unión musical de dos conocidos nombres del indie-post-punk-revival; Alex Turner de los Arctic Monkeys y Miles Kane de los Rascals; quienes al parecer encontrarían lejos de sus mencionadas y respectivas bandas una inspiración y contundencia musical mucho más fructífera al enfocar su propuesta en un pop ornamentado en su fastuosidad baroque de clara sofisticación sesentera.

Y el resultado termina siendo bastante interesante y meritorio; elegantes piezas de calada intensidad y majestuosa construcción melódica acentuadas por la Orquesta Metropolitana de Londres y por el enfoque del baterista y productor James Ford que termina encantando y despampanando en posteriores reeescuchas al oyente amante de la melodía y la luminosidad pop sesentera.


El disco posee tanto intensos y vertiginosos cortes como calmados y letárgicos de desengaño, de amores pasionales, de vicisitudes humanas y de desencanto existencial; a destacar entonces el acelerado y acribillante juego de violines en la fenomenal “The Age Of The Understatement, magistral corte de intrigantes textos de seducción fémina; la simple y bella “Standing Next To Me” con elegancia folk-baroque; “Calm Like You” con envolventes y fascinantes recursos de música fílmica; y el embriagante y sensual lounge de “The Chamber”.


“Only The Truth” con similitud l primer corte del disco en una energética pieza de deliciosa construcción instrumental; “My Mistakes Were Made For You” con textos de desencanto y celestiales arreglos de violines que elevan a los confines del hedonismo baroque; el lujo de la opulenta pieza de desengaño “Black Plant”; y la fulminante “I Don't Like You Anymore”, magistral pieza de ávido contraste melódico-rítmico mostrando el elevado tacto musical del dueto para construir muy sofisticadas pieza.


Las obsesiones féminas se revisan con intensidad en la altisonante “In My Room”, otro de los grandes aciertos del disco; el atmosférico y sensorial lounge reviste la elegancia de “Meeting Place” en una encantadora pieza sin desperdicio de inico a fin, evocando sentimientos encontrados de desamor y desilusión en ese breve pasaje instrumental de violines en su parte final; y el estilo folk de “The Time Has Come Again” finaliza este recomendable trabajo discográfico con una melodía nostálgica de resulta en un meritorio contraste con el histrionismo baroque del disco acentuando así en rememoración la sensibilidad y el romance conseguido del disco.

miércoles, 19 de octubre de 2011

TSUNAMIS - TSUNAMIS


Año: 2004
País: Chile
Género: Alternative.garage-psychedelic
Puntuación: ▲▲▲▲

Desde Chile nos llega una de las grandes sorpresas que nos dejaría la primera década del nuevo milenio; el remesón marítimo de los Tsunamis, liderados por la abrasiva personalidad de su vocalista y guitarrista Goli, sorprenden con este estupendo disco debut de solo seis cortes, pero suficientes como para embriagarse del rock garagero más destacable de la década.

Comienza con el sulfuro riff de la brutal “Mi Corazón Tu Taj-Mahal”, contundente pieza de garage y psicodelia ácida rica en textura lisérgica que toma por asalto los sentidos en su trance mental de búsqueda de la paz; incandescente pieza con aromas al ácido sanfranciscano y arena-rock brillante en su minimalismo que sostiene a lo largo de sus nada desperdiciados ocho minutos de intensidad ácida.

“Hey Tú!” nos muestra una cierta influencia creamniana ya con enfoque acid-prog en una estupenda continuación de la psicodelia del primer corte en una pieza que busca la saturación noise a lo Blue Cheer y Hendrix en una textura sofocante que llega a su clímax en la arrebatada aceleración del tempo en su parte media a lo MC5 conjurando un calamitoso orgasmo de delirante noise psicótico con guitarras corrosivas y alaridos retorcidos.



“Rosita Queen” acelera el ritmo en un corte surf-rock que parece evocar por momentos a unos Sonics sesentero, pieza corta (en comparación con las otras) de enérgica postura y un notable conocimiento de la exuberancia del rock en las cuerdas por parte de sus guitarristas Goli y Francisco Fernández, además de ese prominente bajo por parte de José Domínguez.

Si bien el disco presenta sólo seis canciones, la banda sorprende con la heretogeneidad musical que ofrece en estos mismos; garage-rock stoogiano, psicodelia, surf,-rock, folk-pop, acid-blues y psychotic-noise se revisten a lo largo de los conseguidos temas de este muy destacado trabajo. El blues se revisa en “Dónde Estás?”, acerba pieza de perturbadora obsesión amorosa y desesperación psicópata por parte de un impaciente y fogoso Goli detonando en la parte media con tamaña estridencia sonora digna de la mejor crudeza musical de los sesenta.


Después de tan demoledora pieza surge un inesperado contraste en la bellísima “Huracán”, con matices sensoriales que insinúan un dream en sus cuerdas acústicas al conseguir cierta luminosidad sonora y candidez musical revestida de cierto misticismo cauteloso a lo “Dear Prudente” de Lennon, consiguiendo una sublime nostalgia y despertando cierta sensibilidad en el trato que se le da.

Y culmina este descomunal trabajo la mastodónica “In Flames” con percusión en tribal, un solo de guitarra emulando una sierra eléctrica, una textura de tenebrosidad y perturbación auditiva, una afligida convulsión y turbación sensorial y mental, y un enardecido y excitado Goli en la parte vocal despotricando morbosas vehemencias humanas por el sexo sádico y el rock en uno de los cortes más intensos y fragorosos del disco con ecos de Sabbath, los Velvets y el Nirvana de Cobain.


No inventan nada nuevo, es cierto, pero ya quisiéramos más bandas con por lo menos el mínimo de bagage musical necesario como para formular nutridas piezas musicales que se defiendan por si solas.

THE STOOGES - THE STOOGES

'...well it's another year for me and you
another year with nothing to do...'


Año: 1969
País: Estados Unidos
Género: Garage.proto-punk
Puntuación: ▲▲▲▲

Canción favorita: "No Fun"



Probablemente una de las mejores y más originales formaciones que se haya visto durante la década dorada del rock; los Stooges liderados por un descontrolado e icónico Iggy Pop convulsionaría la escena del rock de fines de los sesenta con uno de los trabajos más contundentes del rock garagero y del protopunk. Crudo, directo, humano y desfogante, el fulgor y la fogosidad se viven en los incandescentes cortes de esta grandiosa producción discográfica.


Totalmente básicos, de recursos simples y posturas convencionales, mas expuestas con tal enardecimiento y excitación que simplemente uno no puede serle indiferente en sus ruidosas y abrumadoras ejecuciones del rock de ascendencia blues más encanchante y provocativo con un vocinglero Iggy deleitándonos en sus desaforados alaridos y la penetrante guitarra eléctrica de un alucinante Ron Asheton.


El proto-punk en su basamento minimalista y en recursos básicos queda manifestado con contundencia en la excepcional “1969”, con ecos Diddley en una atractiva pieza de contagiante melodía y vertiginosos ejercicios de distorsiones de guitarra envueltos en una dirección contundente resulta lo más acertado y palpitante de su oferta al acentuar la intensidad con la astuta percusión de Scott Asheton.


Sigue la velvetiana “I Wanna Be Your Dog” de morbosos textos y conseguida textura sónica cuya resonancia parece llevarnos al trabajo debut de los mencionados Velvets; mas es “No Fun” mi favorita por excelencia al exhibir sus recurrentes recursos tanto de un despotricante Iggy como de la acidez y robustez de la guitarra oxidada y desafilada desnudando al rock en su vertiente más mínima, quedando expuesto así el encanto y la intensidad que consigue este gran género y engrandeciendo su alma rebelde e indomable en un corte que uno simplemente quiere que ese trance sónico no acabe nunca; palmas, un contundente bajo, una concisa batería, un adictivo riff y la ardorosa voz de Iggy Pop resulta de entre lo más delicioso y orgásmico que se vería en el 69.



Otra de las mejores piezas es la asfixiante “Ann” con una atmósfera abrasiva y ametrallante; la minimalista “Not Right”; y la acalorada “Little Doll” redundando en lo expuesto, más siempre generando esa atmósfera catártica y efervescente de su característico y adictivo sonido.


Talvez el único corte fallido sea la extensísima “We Will Fall”, en el cual se puede observar la huella de John Cale 8quien produjo este trabajo) en un corte que busca el trance mental en sus taciturna y letárgica atmósfera, pero que resulta tediosa y monótona en reescuchas.


Todo un imprescindible trabajo de una de las más influyentes bandas del rock, cuyo impacto y repercusión se puede apreciar en las diversas direcciones que tomo el rock a lo largo de las posteriores décadas hasta nuestros tiempos.

DEAD SKELETONS - DEAD MAGICK



Año: 2011
País: Islandia
Género: Dark  psychedellic
Puntuación: ▲▲▲1/2


Canción favorita: "Ljósberinn"


Desde Islandia nos llega este disfrutable trabajo disco doble y debut de los Dead Skeletons, que sufrió un retraso para la venta en físico (mas no en la versión virtual) encontrándose ya disponible en el mercado.

La banda ya venia ganándose cierto respeto para los amantes del rock underground alejado del mainstream; su propuesta denominada dark-psychedelic, no es más que revestimientos y reciclaje de la psicodelia revolviana, velvetiana y atmosférica aunada con pretensiones krautrock, revestimiento gótico y una herencia en la construcción atmosférica que nos lleva desde el post-punk de profundida sonora de Joy Division hasta el noise de los siempre revisados My Bloody Valentine.


Su música no carece de encanto, consiguiendo así elaborar bastante sofisticadas piezas de difusas pastosidades y mesmerizantes ambientes llenos de profundida musical y trance sensorial, y si bien no innovan en el empleo de recursos ya expuestos a lo largo de la historiad el rock, consiguen el suficiente enganche y buen gusto para saber construir las piezas con el suficiente iteres y encanto como para ser disfrutado en reescuchas.


Varios de sus cortes realmente consiguen elevar los sentidos a un viaje atmosférico de fascinantes ambientes letárgicos y sombríos como “When The Sun” con aromas a Joy Division y The Horros, simple, de construcción que busca más el trance sonoro krautrockiano; “Ljósberinn” comienza con percusión en tribal y conseguida resonancia a lo Ammon Düül II y sulfurosidad ácida bastante meritoria que consigue capturar los sentidos en su estruendosa nebulosidad sónica.


A destacar también la consistente resonancia de “Yama” ya mostrando su postura gótica, la interesante “Dead Mantra” evocando post-punk e industrial; “Kingdom of God” con aromas a lo Cure en “Disintegration”; la desquiciada y perturbadora “Dead Magick I” ya adentrándose al rock psicótico y sus ejercicios sensoriales en “Dead Magick II”.




El resto del trabajo redunda en lo explicado y expone sus querencias por la construcción atmosférica de basamento noise, mas resulta muy disfrutable y no pierde encanto ni consistencia en reescuchas.
 

THE SONICS - HERE ARE THE SONICS!!!

'...she gonna make you itch 'cause she's the witch...'


Año: 1965
País: Estados Unidos
Género: Garage.proto-punk
Puntuación: ▲▲▲▲


Canción favorita: "Have Love Will Travel"

Uno de los ejemplos más contundentes y puntuales del garage proto-punk sesentero es el magistral trabajo debut de la banda proveniente de Washington. Su oferta expone un desnudo rock’n’roll y r’n’b de intensa y robusta consistencia y estruendosa resonancia evocando tanto delirio auditivo como convulsión emocional, esto revestido de una atremalladora propuesta agresiva y mordaz del rock más brusco y desenfadado que influenciaría a un gran número de bandas en la segunda mitad de los sesenta y claro una década después al ya conocido punk setentero.

Su demoledora impronta se observa a lo largo de los doce cortes del disco, de los cuales ocho son estruendosas versiones de clásicos del rock, mostrando así el gran talento de la banda para alborotar la escena con sus destacadas interpretaciones como las archiconocidas "Roll Over Beethoven" De Check Berry que se reviste de una intensa pastosidad sónica en la versión de la banda; o la estupenda “Do You Love Me” de los Contours con vigorosa bateria de Bob Bennett.

Mas es en mi opinión Rob Lind quien se lleva los aplausos al acertar en acentuar la intensidad del sonido de los Sonics con su aniquilador saxofón, para muestra tenemos el impecable cover del "Have Love, Will Travel" de Richard Berry, versióne nla cual resalta la línea de bajo de Andy Parypa y ni que decir de la factura vocal, herencia de Little Richard, de su acerbo vocalista Gerry Roslie, conjurando así uno de los momentos más memorables y excitantes del disco; otro de estas intensas conjuraciones es la versión del "Dirty Robber" de los Wailers americanos; y claro el corte inicia “The Witch” de vertiginoso y arrebatado estribillo detonando en un fogoso caos de excitante estridencia sónica.


El disco es una tras otra pieza que exubera del acerbo estilo de los Sonics, que acalora el ambiente en electrizantes piezas como su potente “Boss Hoss”, en la juguetona y chulesca versión del “Walkin' The Dog”, y en corte más lentos como la versión del “Night Time Is The Right Time” del incomparable Ray Charles, mostrando así el gran talento de sus miembros en versiones a la altura de los mismísimos e inmortales clásicos del rock.

martes, 18 de octubre de 2011

ANIVERSARIO: EL PRIMER AÑO!!!!

Uff...ya hace un años atrás que empecé con este proyecto del blog propio, y bueno jamás me imaginé escribiendo ya mi crítica de disco número 234; parece que fuera ayer cuando me decidí a comenzar a escribir sobre el disco que me sumergió y me hizo comprender la importancia y trascendencia del rock, un 18 de octubre del ya pasado año, ese legendario “Highway 61 Revisited” de Dylan, aun recuerdo cuando lo escuché por primera vez ya años atrás, y simplemente no podía dejar de escucharlo una y otra vez, pero bueno claro ese disco me abrió todo un mundo y me adentró a la escena musical del 65, año determinante en el cual se dieron de entre los más puntuales hechos en la historiad el rock, y cuyas repercusiones las conocemos muy bien los amantes de este inmortal género, y de hecho aun las seguimos viendo.


Disco Luz del Rock Contemporaneo
Pero más allá del rock propiamente dicho, este disco me hizo comprender la importancia de un trabajo discográfico en general, del alma que se entrega en este y del trabajo que uno enfoca en la elaboración de sus piezas y sus ideas musicales, sorprendiéndome más por el gran valor e inspiración que consiguen estos artistas sesenteros con equipos y estudios de grabación alejados de la sofisticación contemporánea sin embargo hay mucho más que rescatar y revalorar en esos gloriosos años que en la actualidad, y es y será esa el motor que me impulse a seguir estudiando la música en general y a seguir manteniendo un juicio crítico ante los nuevos trabajos que se vengan presentando con el tiempo.


Ante todo esto, también aprovecho para comunicar algunos cambios que se vendrán dando en el blog; primero que nada para decirles a los lectores que se está trabajando de la mano del facebook: en el siguiente link podrán ponerle a “Me Gusta” y recibir las actualizaciones de las criticas diarias en su bandeja del face: http://www.facebook.com/pages/Stoneemo/216525918387757


Luego, que el formato el blog va cambiar un poco; primeramente pensado para ofrecer criticas de discos clásicos del rock, ahora se expande la idea a discos sin discriminar los diversos géneros musicales (aunque siempre con inclinación al rock que es mi fuerte), y además también a trabajos actuales y lanzamientos recientes, destacando por semana dos trabajos discográficos: un DESTACADO, que es un lanzamiento semanal que esta modesta página recomienda su escucha; y un RECOMENDADO, que es un trabajo discográfico a escuchar y revalorar que por lo general no tuvieron la suficiente repercusión ni éxito comercial en su momento, y al no gozar como en la actualidad de la facilidad de llevar sus propuestas a un público masivo por los diversos medios de la actual globalización, terminaron enterrados en los baúles de los pocos que llegaron a escucharlos, y es ahora compromiso y misión de las nuevas generaciones que redescubrimos todos estos infravalorados trabajos, de impulsarlos y evitar así que la historia se repita y los termine sepultando en el triste olvido.

También resulta necesario renovar la imagen principal y el alter-ego del perfil, pasando de un misógino y descarriado Keith Richards del “Some Girls” a un andrógino e irreverente Brian Eno del “For Your Pleasure”; que por qué elijo este tipo de personajes?...bueno porque supongo es más divertido que ver mi cacharro en la foto de perfil.

Saludos entonces y gracias por contribuir a la historia del rock directa o indirectamente.

BLIND FAITH - BLIND FAITH


Año: 1969
País: Reino Unido
Género: Blues-rock
Puntuación: ▲▲▲▲

Los conflictos de egos le depararían a Cream, una de las más importantes formaciones de la década de los sesenta, una convulsiva relación grupal que terminaría con su disolución en el 69. Tras esto, sus ex integrantes Eric Clapton y Ginger Baker se enlistarían con el exTraffic Steve Winwood y el bajista de los Family, Rick Grech.

Alejándose de las propuestas psicodélicas de los respectivos grupos, la nueva formación se adentra a un blues-rock bastante interesante que consigue una dirección artística con orientación al sonido del 68 en bandas como la mencionada Traffic y Procol Harum.

El talento de cada uno de sus miembros también se aprecia en este trabajo, tanto por separado como a lo largote construcciones y exploraciones musicales en las que brillan la majestuosa guitarra de Clapton en impecables cortes como la hermosa construcción melódica de “Sea of Joy”, por un meticuloso Winwood del cual podemos observar su impronta a lo Traffic, además de un Astuto Baker en la percusión acentuando con resonancia la intensidad en los pasajes de la pieza.

Ecos de southern-rock en la pieza de un inspirado Clapton “Presence of the Lord”, con deliciosas notas de piano de Winwoood; el blues más contundente en su vertiente progresiva con aromas jazzistas en “Had to Cry Today”; su sofisticada versión del “Well...All Right” de Holly en un alegre y altisonante corte de memorables teclados.



Culmina con la psicodelia bluesera de “Do What You Like”, en donde apreciamos una genial comunicación entre Bruce y Eric deleitando en un delirante jam de hipnotizantes y seductoras cuerdas y un intenso solo de Baker a la batería, cerrando este muy logrado trabajo que parece buscar la remembranza del sonido del rock del 68 y del 69 para culminar la irrepetible década con broche de oro.