sábado, 7 de julio de 2012

NIRVANA - NEVERMIND



Año: 1991
País: Estados Unidos
Género: Alternative
Puntuación: ▲▲▲▲

Canción favorita: "Lithium"



El disco por excelencia de los noventa, odiado por muchos por su plasticidad y su derivativa propuesta que mezcla tanto hard-rock como el alternativo del underground ochentero y melodía pop, amado por otros por su necesitada aparición en una escena musical degenerada por al explosión del hair-metal, y por encapsular en sus agresivos acordes y en los alaridos de su icónico vocalista el espíritu rebelde y el alma inconformista y alienada de toda una generación perdida y consumida en el abandono y el vacío existencial: la generación X.

Sobrevalorado para muchos; menospreciado pro otros, lo cierto es que Kurt Cobain consigue algo bastante notable al mezclar su querencia los la aspereza y robustez del hard rock zabatthiano, simples acordes estridentes saturando atmósferas de densidad pesada y oscura, saben contrastar y equilibrar las piezas por la influencia directa (para muchos plagiada) de unos Pixies de fines de los ochenta, y si a esto le sumamos atractivas melodías de aromas pop y un impecable manejo en la producción que permite revestir las piezas de la suficiente intensidad, sin sobrepasar el límite de lo aparentemente mainstream, sino que todo lo contrario, vender su propuesta como la respuesta anticomercial, la revolución necesaria del underground que, como muchos sabemos, terminaría pagándoles fuertes facturas a la banda.

"Smells Like Teen Spirit" es la perfecta manifestación del talento de la banda, un riff pegajoso llevado a terrenos de densidad hard-rock, trato de intensidad de estilo pixiano que por momentos presenta versos sutiles acompañados de bajo y pasiva percusión hasta descargar visceralmente un intenso y catártico estribillo, para luego del desfogue orgásmico, volver nuevamente a los pasajes letárgicos, hasta arremeter  nuevamente con la formula y el juego de intensidades, todo esto presentado con un impecable trabajo en producción de Butch Vig, logran que sus 5 minutos de duración no tengan desperdicio y provoquen reescuchArlas hasta el hostigamiento. Repiten la fórmula en "In Bloom" y en varios cortes de hecho, aunque hay que admitir su talento para la construcción de melodías enganchantes y de atractivo comercial.


"Come as You Are" posee profundidad engatusante y uno de los estilos que mejor le queda a Kobain, afligido, melancólico y depresivo, los cortes lentos son su fuerte (lo demostraría en su Umplugged); atmósfera oscura con insinuación tétrica; “Breed” parece mezclar bubble-gum, punk, alternativo y garage con tendencia ramoniana, corte simple y directo, y efectivo.

Más mi favorita en "Lithium", sardónica pieza de incansable estribillo, es imposible no contagiarse con ese quiebre de intensidad que comienza con versos lentos que desencadenan un enérgico "yeaaaaaaah" una y otra vez, luego volvemos a la calma, y volvemos a quemar la garganta con ese "yeaaaaaaah"…si pues, la fórmula es la misma, e igualmente resulta bastante efectiva.

El corte lento "Polly" de acompañamiento de guitarra acústica; y las descargas punk alternativas   (osea más Pixies) en "Territorial Pissings"; "Drain You"; "Lounge Act"; "Stay Away"; y "On a Plain" redunda en lo previamente explicado con menor impacto, culmina con "Something in the Way”, lenta balada de simple melodía y sublime atmósfera depresiva y taciturna.


Lo curiosos es que probablemente si este disco por algún motivo no hubiera recibido la atención mediática y no hubiera contado con toda la parafernalia que desató su salida,  y recién se haya redescubierto en posteriores años (algo así como lo que paso con los Pixies y su “Doolittle”, o entre otros casos ya más distantes el “Unknown Pleasures” de Joy Division), probablemente la recepción del disco y su valoración sería otra por unanimidad: uno de los mejores discos de culto de los noventa. ¿Difícil de creer?, probablemente….pero no me sorprendería, particularmente hablando…no hay que ser mezquinos.


No hay comentarios:

Publicar un comentario