lunes, 25 de abril de 2011
KING CRIMSON - IN THE COURT OF THE CRIMSON KING 1969
La verdad es que no hay mucho ya que decir sobre este soberbio trabajo. Basta con escuchar sus cinco extensos cortes para darse uno cuenta del impecable talento que sus miembros en la elaboración de interesantes y nutridas piezas de rock progresivo de basamento jazz. Con perspectiva, los King Crimson presentan un enfoque inesperado dentro de la fascinante gama de trabajos del 69.
Asi tenemos por ejemplo "21st Century Schizoid Man [Mirrors]"; una intensa aventura progresiva que despampana por su excepcional manejo del tempo y su sincronizada construcción musical que derrocha ostentosas trompetas, incisivos solos de guitarras, perturbadas baterias, recursos fijos mas renovandose constantemente en su intrépido sonido; un caótico climax sónico de siete minutos se exhibe en este corte que destaca de entre lo mejor del rock progresivo.
La penetrante flauta que da inicio a "I Talk To The Wind" evoca una perturbadora mezcla entre placer, nostálgia y miedo. Parece penetrar la mente y el alma despojandonos de nuestra intimidad y quedando frágiles e indefensos ante su hipnotisante y sereno clamo al viento, del cual se extiende una eterna espera por respuesta alguna. Posee hermosos pasajes de flauta dulce y su sinuosa calma fascinará a cualquiera que se deje llevar por los seis minutos de este corte.
"Epitaph [March For No Reason_Tomorrow And Tomorrow]" es uno de los cortes más intensos que creo he escuchado en toda mi vida. Su angustia existencial por el incierto mañana se captura en su envolvente fondo musical de acentuadas y densas atmósferas que sirven de fondo para el afligido y temeroso protagonista que no encuentra mas que confusiones y desconciertos en su turbada mente. Dura cerca de nueve minutos mas no se sienten pesados ni tediosos. Mas bien invita a vivir el desasosiego con intensidad y pasión.
"Moonchild [The Dream_The Illusion]" se puede decir que es el corte ambivalente del disco; comenzando el segundo minuto surge un extenso pasaje experimental de sutiles y taciturnos sonidos a quienes seguramente les fascina por su ascendencia al jazz improvisado. Otros, como en mi caso, consideran que talvez no debió ser tan extensa, o talvez más interesante. En fin siempre será bien resivida y destacada la experimentación y la osadía en la música; su vasto reconocimiento por prestigiosos expertos en rock lo deja en claro.
Tan majestuoso trabajo culmina célebremente con "The Court Of The Crimson King [The Return Of The Fire Witch_The Dance Of The Puppets]". un extenso e intrincado corte compuesto por varias partes que extiende el sonido y la intensidad de "Epitaph", asentandose más en un fondo oscuro y casi fúnebre. Sentenciar un fatídico final en su texto lleno de rica imaginería lírica.
La erdad sólo basta con escucharlo para poder entender su grandilocuencia y majestuisidad. Solo hay que dejarse llevar por su encanto sonoro, su exaltación y su desasosiego existencial.
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